Cuenca , la pequeña Roma | EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA

Los datos y la historia acreditan a Santa Ana de Los Cuatro Ríos de Cuenca como ciudad religiosa y turística por excelencia; la visitan miles de viajeros de todo el mundo a lo largo del año, y en especial, por la celebración católica de la Semana Santa, Cuenca tienen el premio MEJOR DESTINO DE VACACIONES CORTAS de World Travel Awards (2018).

Los cañaris, los antiguos pobladores de esta tierra, desde la Fundación de Cuenca en 1557 por órdenes del virrey del Perú Andrés Hurtado de Mendoza, presentaron rasgos de conciliación con los extranjeros llegados desde Europa, previamente por conveniencia y defensa de su territorio contra la expansión del Imperio incaico, y posteriormente por su naturaleza espiritual; adoptaron un sincretismo religioso y cultural convirtiéndola en una de las ciudades más creyente del Ecuador.

Existe una extensa cantidad de elementos que conectan a Cuenca de Los Andes con varias ciudades de Europa, entre ellos, su fe y devoción a la Iglesia católica introducida por los españoles. Año tras año se fueron edificando iglesias, impregnando espiritualidad y con la difusión del evangelio convirtiendo almas bendecidas por la gracia de Dios. Entre los ritos católicos, la celebración de la pasión, muerte y resurrección de Cristo vivida fervientemente en las procesiones de Semana Santa, sirven como hilo conductor para fomentar un diálogo visual sobre Cuenca mediante la fotografía.Ecuador tiene cuantiosas conexiones con España e Italia, pero la más importante para la mayoría de los ecuatorianos es conservar un elevado espíritu religioso, formando parte de las estadísticas que exponen una América Latina con más católicos que en otra parte del mundo.

La arquitectura colonial barroca de gran belleza visible en la mayoría de sus construcciones, vívido retrato de ciudades europeas, hace destacar a la Catedral de la Inmaculada Concepción de Cuenca, con semejanzas a la existente en Italia, y que el Papa Juan Pablo II la proclamó “La Pequeña Roma” en su visita a la ciudad en el año de 1985.

Una esencia histórica, religiosa y humana difundida por una educación ejemplar, otorga a los cuencanos una característica especial por la conservación de tradiciones y protección hacia la cultura; Cuenca fue declarada Ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

El viaje fotográfico a través de la cámara del autor nos revela el fervor religioso experimentado durante la Semana Santa, y presenta a la tercera ciudad más importante del Ecuador, jugando con encuadres e iconos religiosos mediante una relación visual, ubicando al espectador en un espacio y tiempo alternativo entre Ecuador, España e Italia.

La exposición “Cuenca, La Pequeña Roma”, ciudad hermanada con su homóloga de España desde el año 2002, hace un homenaje a las conexiones y el respeto mutuo que debe coexistir entre dos culturas que conviven en un mismo lugar. Más que distancias y diferencias encuentra aquello que nos convierte en seres de un mundo más humano, bajo una óptica en la cual ante los ojos de Dios, somos hermanos.

La imagen puede contener: cielo y exterior

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