Diablada Pillareña

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Fotos: Diego Paredes Bravo-Mli/ Colaboración Ecuador.


Píllaro, ciudad tungurahuense, ha recibido el nuevo año con una de las grandes celebraciones populares que forma parte del  patrimonio cultural intangible del Ecuador, la Diablada Pillareña.  Los 6 primeros días del 2017 han sido los elegidos  para llevar a cabo este evento que atrae a miles de turistas nacionales y extranjeros.

Esta celebración anual ha contado con la participación de aproximadamente 3000 diablos de diferentes edades y condición social, que forman parte de las 12 partidas o grupos autorizados. La organización del evento que se realiza con meses de antelación, consiste en el desfile de las diferentes comparsas acompañadas con bandas de pueblo desde las parroquias o caseríos rurales donde pertenecen hasta el parque central de Píllaro. Los danzantes bailan al ritmo de sanjuanitos, saltashpas, tonadas y pasacalles,  lo realizan alrededor de las parejas de línea, que representan a los Patrones.

Entre los personajes característicos de esta festividad se encuentran las Guarichas, Patrones y Capariches. Que destacan por sus atuendos simbólicos y sus máscaras, en la actualidad tanto hombres como  mujeres se disfrazan de estos personajes.  El personaje más representativo y popular es el diablo, cuya vestimenta lleva mayor tiempo de confección. Se caracteriza por los colores rojos y negros y está elaborada en telas espejo o satín, se acompaña las vestimentas de flecos y capas. Pero el elemento distintivo de este personaje es su máscara, que es elaborada artesanalmente. Estas grandes obras maestras representan el sentido pagano de esta celebración, y están formadas en gran parte por cartón, papel y engrudo. Para terminar su composición se añade cuernos y diferentes animales tales como cabras, venados, corderos, toros entre otros. El disfraz de diablo se complementa con fuetes, ajíes, y animales vivos o disecados, con los que se atemorizan a los espectadores.

“La tradición cuenta  que quienes se visten de diablos deben hacerlo por 7 años consecutivos, para que no les suceda cosas extrañas. Al igual que los conocidos 7 pasos que forman parte del ritual de danzar de diablo, algo que está solamente en el imaginario popular”

Esta festividad que ha superado el núcleo comunitario, se remonta desde hace muchos años, sin embargo no hay documentos que acrediten su origen debido a los múltiples levantamientos indígenas ocurridos en Píllaro en el pasado, en los que se destruyó parte de la historia de la ciudad.  Así han surgido diferentes interpretaciones del origen de esta celebración, uno de ellos se refiere a que los indígenas se disfrazaban de diablos el 1 de enero para protestar contra los españoles y su represión; el otro hace referencia a una rivalidad existente entre los caseríos de Marcos Espinel y Tunguipamba, debido a ello los hombres tenían que usar máscaras y disfraces para poder cortejar a las mujeres del otro caserío.

Independientemente de su origen la Diablada Pillareña  supone un gran atractivo turístico que cada año reúne a visitantes de todo el mundo. Por ello las autoridades y la alcaldía  pusieron en marcha dispositivos  para mantener el orden y la seguridad.

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