EL AMOR TRASPASA FRONTERAS

Es  un claro ejemplo de una pareja de inmigrantes que han tenido que sortear muchas  dificultades que les ha puesto el destino.

Oumar Mbaye de 40 años de edad, lleva residiendo 17 años en Madrid, y se siente totalmente integrado en la sociedad española, con una carrera de filología hispánica,  está trabajando en el sector de la hostelería.  Amy Diop, ella  tiene 38 años y lleva 6 años en España, actualmente no tiene trabajo por la situación económica  que vive el país. Ambos provienen de la capital senegalesa Dakar.

Los recién casados, nos  reciben con una sonrisa de felicidad,  en su piso de Madrid, por fin se han dado el  “sí quiero” después de realizar los trámites pertinentes,  para poder unir sus  vidas.

 

La boda de Oumar y Amy se celebró en Madrid, los preparativos de la boda son muy largos,  por lo que en el mes de agosto, el novio tuvo que desplazarse hasta el continente africano, para poder hablar con los padres de la novia, aunque a él le hubiese encantado ir  con Amy, hasta su país para realizar la boda religiosa, que más bien es un trámite entre los padres de los novios, ya que sin el consentimiento de los mismos,  los contrayentes no pueden casarse, ni vivir juntos según la tradición religiosa.

Para  Oumar “El matrimonio es un paso definitivo en la vida, uno se casa con la convicción  de que la unión  es para siempre” asimismo es para la religión  musulmana que los recién casados profesan. Según  Amy  “una mujer se siente realizada cuando se casa”, en África  la mujer hasta que no tiene su hogar, no se siente completa de verdad.

La muestra de un amor genuino,  es la renuncia a la poligamia, ya que en su religión aún existe esta práctica, aunque cada vez se efectúa menos, “si me hubiese casado en  Senegal, tendría la oportunidad de elegir  entre la poligamia  o monogamia,  en Europa,  he firmado la renuncia ante un funcionario tomando la decisión de ser monógamo” manifiesta Oumar. A decir de Amy “por ningún motivo acepto que mi pareja sea polígamo, aunque se lleve mi religión” 

Después de todos los trámites realizados en su tierra natal, la boda civil se efectúo en el consulado de Senegal en Madrid. 

La celebración fue una integración de amigos de los novios, muchos de ellos de distintas  nacionalidades,   la pareja sorprendió a los invitados con música en vivo de su tierra natal. A decir de los contrayentes “la fiesta de matrimonio en Senegal suele durar dos o tres días, pero aquí en Madrid solo duro un día”.

Como en toda celebración no podía faltar el banquete, el cual fue un plato típico del país senegalés, arroz con pescado y verduras, Amy manifiesta “tomamos esta decisión de realizar este plato, porque queríamos compartir con las personas la cultura gastronómica ”.

 

Amy,  nos revela que en la celebración, es característico de la novia cambie de vestimenta mínimo  tres veces al día, en la cual lucen sus mejores vestidos,  además nos manifiesta, “los mismos vestidos se pueden utilizar para otras ocasiones por eso no se utiliza el vestido blanco de novia”.

 

La pareja tiene planes de algún día regresar a su país que los vio nacer, ser inversores de sus propios negocios, o también porque no ejercer las profesiones en las cuales fueron preparados.

texto:Deysi Chuquirima/fotos:Salgado Alban.

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