“El diagnóstico del cáncer me derrumbo por completo”

Fotos: Salgado Alban-Mli.


Hugo Ortuño, nacido en Atilxco-Puebla(México) en el año de 1984, reportero gráfico hace siete años, empezó en la fotografía por mera coincidencia. Quería dedicarse a la publicidad y relaciones públicas, por azares de la vida lo invitaron a formar parte de proyectos institucionales en fotografía y desde allí comenzó su andadura en la fotografía.

Su trabajo era fotografiar eventos políticos, culturales y de espectáculos, para luego incursionar en el fotoperiodismo. Gracias a su trabajo logró conseguir una beca y se desplazó hasta Madrid en el año 2013 para estudiar en la Universidad Rey Juan Carlos un máster de periodismo. Sus prácticas la realizó en la agencia EFE en el departamento de gráficos. En el año 2014 regresa a México, después de buscar trabajo y no encontrarlo, recibe una oferta desde Uruguay, acepta la oferta y viaja hasta la capital Montevideo, pero desafortunadamente a los tres meses de residir en este país comienza a tener problemas de salud.

¿Cuándo decide acudir a los médicos, para saber lo que le ocurría?

En abril del 2015 comencé  con dolencias, acudo a 4 médicos, antes que me hicieran una biopsia y me diagnosticaron cáncer. Una noticia que me derrumbo por completo, frenó mi vida tenía muchas aspiraciones profesionales, pensaba cubrir los juegos olímpicos en el 2016 y muchísimas cosas más, pero al ser diagnosticado de cáncer, mi condición de salud iba empeorando cada día, era una frustración.

¿Qué significa para usted la palabra cáncer, al recibir este diagnóstico?

Ahora ya lo he aceptado, pero en el momento del diagnóstico me hice muchas preguntas ¿por qué a mí?. Lo primero que me venía a la mente era la muerte, era a lo que le tenía mucho miedo. Cuando me dieron el diagnóstico me asuste, pensé en la quimioterapia, en perder el cabello, mis preguntas al oncólogo al psicólogo y psiquiatra, eran sobre el miedo a morir.

A muchas personas les afecta perder el cabello ¿qué es lo que usted siente?

Mi familia, amigos, intentan darme ánimo, fuerzas. El cabello al final crece, pero cuando estás en este lado afecta mucho más, era otro bajón, era perder algo mío. Antes de la enfermedad, en las mañanas me miraba en el espejo y me podía peinar, esto me daba seguridad, y al perderlo me sentía desagradable, feo, deforme. Ese tipo de emociones ante esta situación afecta mucho, cuando el cabello se me caía a mechones, era una impresión de no saber qué hacer, mirarme en el espejo me costó asimilarlo. Aunque mi cerebro entendía que el cabello crece, pero la parte emocional no lo entendía. Uno cuando está en oncología con más enfermos y plática con la gente que tiene cáncer de mama, ve que el golpe emocional es más fuerte, eso me ayudó a entender  que ellas lo pasan peor que yo.

El apoyo de los psicólogos ¿cómo ha influido en su vida?

Ayudó mucho, he cambiado ciertos patrones emocionales y de conducta que tenía, acarreaba problemas que me arrastraban a seguir en depresión y ellos me ayudaron a salir. Estos profesionales me han estado apoyado en las causas que me afectan y no me dejan a salir adelante, cuando me estanco, al principio tenía muchas preguntas de ¿Por qué cáncer? ¿Por qué a mí? Si mi carrera profesional acababa de empezar, ese tipo de preguntas me agobiaban todo el tiempo.

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¿Cómo lleva el proceso de la quimioterapia?

Es un tema complicado, la sanidad de mi país está saturada, yo debería llevar un régimen de terapias cada 21 días, pero hay mucha demanda y pocos lugares. Me ponen la quimioterapia  cada mes y medio, depende del espacio que haya. Tengo que llegar al hospital muy temprano para sacar un turno y así tener lugar en la sala, la quimioterapia es dura, los fármacos que me ponen son intravenosos, tiene una durabilidad aproximada de cinco a seis horas, hay medicamentos que me duermen y estoy prácticamente somnoliento todo el proceso.

Usted ha recibido el apoyo de muchos fotógrafos ¿cómo se siente?

Me siento afortunado y agradecido, cuando comienza la idea de la expo-venta de fotografías, estaba entusiasmado pero jamás imaginé que impactaría   de la forma en que lo hizo. Recuerdo que en el mes de marzo se organizó todo, muchos colegas se sumaron y participaron 119 fotógrafos, conocía a pocos fotógrafos.

Luego sale un banner que lo portaba Antonio Banderas, creí que era una broma, pero era verdad, eso me desbordo y me animó. Cuando llegó la exposición en la Tabacalera, el lugar estaba lleno, me hablaron de distintos medios de comunicación para entrevistarme, pensé que era una exposición muy íntima. Esta colaboración me ha ayudado a pagar el tratamiento desde abril hasta diciembre del 2016. Soy afortunado, estoy muy agradecido con quienes se volcaron a ayudarme; a los que donaron sus obras; a los que compraron; a los  que hicieron sus donativos, eso no se paga con nada; al gremio de fotoperiodistas que montó una exposición para ayudar a un desconocido; eso me marcó mucho y me ayudaron a seguir, no puedo ser más afortunado.

¿Cuáles son sus sueños a partir de ahora?

Recuperarme  es lo primero , mi deseo es que el oncólogo me diga ,Hugo, has vencido al cáncer, es lo que más quiero, es en lo que me estoy enfocando, luego tomarme uno o dos meses para recuperarme físicamente, estoy muy desgastado de energía. Mis aspiraciones vivir en Madrid es una de mis prioridades, me gusta el ambiente de trabajo, me encanta la gente, lo cosmopolita, es muy diferente a mi país. Madrid me ofrece calidad de vida, quisiera regresar y trabajar con los colegas, los que no me han dejado solo en ningún momento, que me han apoyado con la expo-venta con los calendarios, esa es una aspiración.

El calendario ¿dónde lo podemos adquirir?

Los podemos encontrar en info@fneuroblastoma.org, la fundación www.fneuroblastoma.org es uno de los pilares fundamentales para que este proyecto saliese adelante, y ellos lo van a entregar. En México también se van a vender.

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