EL CANTAR DE LA RAZA

Texto: Sandra Negrón-Fotografías: Salgado Alban-Mli


Cada vez que le preguntan sobre sus ancestros, ella recalca. “Tus ancestros y mis ancestros, nuestros ancestros, el de todos”. A través de nosotros habla un ancestro, habla una corriente, una memoria genética antepasada, no solo los indígenas, los negros, todos las tenemos, sino no estaríamos aquí.

Condo es de nacionalidad ecuatoriana, pertenece al pueblo Puruhá, canta desde muy pequeña, por un problema de aprendizaje, empieza su andadura con clases de piano y  a raíz de eso se prepara en la carrera musical en la capital de Ecuador.  En su memoria guarda grandes momentos de su vida. Las primeras experiencias de presentarse a cantar en la escuela con la canción “noche de paz” en quichua. Recuerda que su tío Luis Bravo compuso dos temas y los interpretó en la cantata de Riobamba y muchos otros espacios. En su memoria guarda las palabras de su abuela. “Esta niña va ser cantante”, lo dedujo de los juegos infantiles de Mariela, el cantar.

“Ahí empezó mi camino, y hasta ahora ha sido un descubrir, un estar, un aprender”.

Mantiene una fijación constante sobre la niñez, de hecho confiesa. “Soy una niña y no quiero dejar de ser niña, esto lo aprendí  de Concha Buika. “Todas mujeres antes que todo, son niñas”. Es nuestro derecho sentirnos niñas, no dejar esa parte de la inocencia, la ternura que está muy con nosotras. El no perder la curiosidad y la capacidad de asombro.

¿Qué implica haber nacido en una cultura indígena? 

Un ser humano igual, pude haber nacido en cualquier parte, pero nací en esta comunidad indígena.

Antes yo pensaba que implicaba mucha responsabilidad, pero la verdad es que a veces nos estereotipamos mucho como indígenas. Nos vemos a nosotros mismos como que tenemos que mantener algo, que no es lo mismo que retomar o continuar. 

El hecho de pensar que hay que mantener algo, es estabilizar las cosas y nos ponemos en un puesto de museo como piezas arqueológicas y no somos eso.

Yo creo que implica ser de una minoría cultural. Es estar más consciente de que todos los grupos son distintos y merecen respeto la raza humana en general, no la tolerancia, sino el aceptar las distintas manifestaciones, tanto de pensamiento, culturales como de amor.

¿Qué pretende Transmitir  al cantar en quechua ?

Lo mismo que si canto en español, la emoción de la canción. 

¿Por qué la música? 

No tengo idea, también yo me lo pregunto, ¿Por qué? ¿Para qué?. Me he ido dando las respuestas. Mi abuela marcó mi camino, y yo me he ido adueñando de ese camino, y de apoco, me pregunto ¿Qué haría?, no encuentro otra cosa que podría hacer.

La verdad que nací bastante inútil para otras actividades, entonces lo único que queda es la música y el canto. No soy escritora, escribo por pura necesidad de decir las cosas que me están atormentando o que me ponen feliz, la escritura es un medio para llegar.

 ¿Qué significa cada concierto? 

Cada concierto tiene esa cosa de pararte al filo del abismo y no sabes lo que va a pasar, ni cómo va reaccionar la gente.He recibido muy buena respuesta, no me puedo quejar, pero siempre habrá esa sensación, ese vértigo ahí, al filo de la canción, luego ya son disfrutables. 

¿En qué países ha difundido el folklore ecuatoriano? 

Estoy desde los 15 años en coros de Quito y he podido viajar a varios países como grupo y solitaria, entre ellos: Cuba, Colombia, Noruega, Estados Unidos, Perú, Madrid e Italia.

 ¿Qué instrumento no puede faltarle? 

La voz, es un instrumento que siempre me acompaña, de hecho para componer, siempre estoy cantando, y otro instrumento sería el piano. 

¿Con quién le gustaría compartir escenarios? 

Me hubiera gustado con Camarón de la Isla.

¿A quién admira?

Lo de admirar va por temporadas, así me voy llenando de su arte. Eso del favorito no lo entiendo, hay muchos favoritos. 

¿Quién o qué la inspira? 

No hay un quién, hay muchos, este disco canta a la sencillez de una flor.

¿Qué obstáculos ha encontrado?

Los mismo que podría encontrar todo ser humano, en mi caso la situación económica quizás no me permitió acceder a mas cosas, como indígena hay aun esta cosa marcada del susto, o de la reacción de mirar algo raro.

Son obstáculos que la mayoría de inmigrantes se toparan, no es de raza, sino de enfermedad humana.

¿Cómo ve el futuro de la música ecuatoriana? 

No veo el futuro, la vida es movimiento, la vida no se detiene.

¿Próximos retos? 

Los retos son inútiles, no existen y eso no me permite vivir el hoy.

Y como mensaje final, incentiva a que escuchen música, piensa que ayuda y salva el corazón. 

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