LOS ACHÉ DE AYER Y HOY

El pasado 4 de julio, el Instituto de Estudios Políticos para América Latina y África (IEPALA), la Fundación Internacional Baltasar Garzón (FIBGAR), el Grupo Internacional de Trabajo sobre asuntos Indígenas (IWGIA) y el Ateneo de Madrid ofrecieron una conferencia con el tema “Los Aché de ayer y hoy”. 

Este grupo étnico, los Aché, llamados también Guayakies (ratas de monte en idioma guaraní), son una comunidad aborigen de cazadores-recolectores nómadas que residían en la región este de Paraguay.

Muchos estudios de diversas nacionalidades realizados en los años 60, 70 y muy recientemente, indican que un aspecto cultural positivo de este grupo era el profundo respeto por las mujeres. Todas estas creencias y costumbres que constituyeron la base del funcionamiento de la sociedad Aché, fueron trastocadas y en muchos casos destruidas por un proyecto estatal. No importa que ciertos pueblos indígenas vean mermados sus derechos más elementales. Esta forma cruel de hacer política degradando ha determinados pueblos nativos fue implementada en Paraguay por las dictaduras militares, en especial durante el régimen del General Alfredo Stroessner, y no puede dejar de llamarse genocidio.

 

Descripciones detalladas como la del etnólogo brasileño Baldus sobre los abusos cometidos contra los nativos fue devastadora. El testimonio de Rosario Mora, integrante del comando responsable de una de las matanzas registradas en contra de la comunidad Aché, revela la naturaleza inhumana de quienes en el año 1907 ostentaban el poder en Paraguay: “llegaron al campamento nativo, mataron a golpes de machetes a siete mujeres y niños y cogieron a siete niños pequeños. Los menores capturados lloraban y se lamentaban. Los cazadores de humanos se sentían amenazados incluso después de haber destruido todos los arcos y flechas que los Achés habían dejado al momento de su fuga.  El jefe policial dio la orden de cortar las gargantas de los niños para evitar que sus lamentos indicaran a los indios dónde estaban los paraguayos”. 

Las denuncias que realizaron el antropólogo alemán Mark Munzel y el antropólogo español Bartomeu Meliá, en los años 70, hizo que la comunidad internacional y distintas organizaciones de hoy, pidan justicia por el genocidio llevado a cabo en Paraguay. Pero ningún gobierno de dicho Estado ha tomado cartas en el asunto ni juzgado a los implicados en este acto. 

Por tanto organizaciones de hoy, seguirán luchando para intentar revenir las injusticias que hasta hoy, se sigue llevando a cabo y rehabilitar a las víctimas. 

texto:Soledad Lalama/fotos:Mauricio Vinueza.

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