Marco Pillacela, un ecuatoriano que se rinde ante las tapas españolas y decide ser su propio jefe

Marco Pillacela un ecuatoriano que se rinde ante las tapas españolas y decide ser su propio jefe.

Fotografías: Salgado Alban-Mli.


Es sorprendente ver como un empresario ecuatoriano se desempeña con destreza en el servicio de la  gastronomía española, con una amplia sonrisa, Marco Pillacela nos espera en uno de sus restaurantes ubicados en la Remonta, que lleva por nombre “Bar Restaurante La  Mayor Tapería”. Mientras descorcha un buen vino, nos relata sus inicios como empresario en España.

Marco Pillacela, es del cantón Gualaquiza, provincia de Morona Santiago, Ecuador. Siendo menor de edad, con tan solo 17 años, viaja hasta España, sin saber lo que podía encontrar en el país europeo, pero con mucha ganas llegó a trabajar y así poder generar ingresos económicos para su familia. Su primer trabajo fue en una frutería durante un año, después probó suerte en la hostelería, en donde comenzó como ayudante officie durante dos años, allí fue cuando se dio cuenta que la gastronomía seria su fuerte y después de algunos años de duro aprendizaje se convertiría en un gran empresario en este mundo. Pillacela desde un principio se sintió acogido por esta capital europea, Madrid, se siente madrileño de corazón, aunque nunca se olvida de su país natal.

salgado-8275.jpgFotografía: Salgado Alban-Mli


Marco Pillacela un ecuatoriano que se rinde ante las tapas españolas y decide ser su propio jefe. Fotografía: Salgado Alban-Mli


Marco Pillacela un ecuatoriano que se rinde ante las tapas españolas y decide ser su propio jefe.Fotografía: Salgado Alban-Mli


¿Cuál fue su primer restaurante, como se llama  y en donde está  situado?

El primer restaurante esta en la calle la Mayor nº 76 y lo abrí el 5 de febrero del 2015, se llama  Bar restaurante Tapería Mayor.

¿Cuál fue la sensación de tener su primer restaurante?

Muy triste, porque los comienzos son muy duros, no había gente, era un bar que nadie conocía, yo era invisible como empresario, el bar no era lo que es ahora, al principio con alegría, pero cuando se iba a ver la caja al final del día, estaba vacía.

¿Cómo hizo para superar esta crisis en el comienzo de su andadura como empresario?

Durante seis meses fue un calvario, lo pase muy mal, estuve a punto de dejarlo, todos los meses me venían los pagos de la seguridad social, impuestos, fue muy duro. 

¿Qué le dio fuerzas para seguir con este emprendimiento, y que no dejara de funcionar?

Me dio ánimo las palabras de mi ex jefe, él me dijo que fuese fuerte y que resistiera, fueron unos meses duros, incluso volví a pedir trabajo a mi ex jefe, pero él me sugirió que aguantara un poco más, que esto no iba a ser nada fácil. Estuve algunos meses sin poder pagar mi casa y los gasto que conlleva, el dueño de mi casa también confió en mí, después de algunos meses, las cosas iban mejorando, y pude pagar, fue muy duro pero lo conseguí.

Marco Pillacela un ecuatoriano que se rinde ante las tapas españolas y decide ser su propio jefe.Fotografía: Salgado Alban-Mli


Marco Pillacela un ecuatoriano que se rinde ante las tapas españolas y decide ser su propio jefe. Fotografía: Salgado Alban-Mli


salgado-8562.jpgFotografía: Salgado Alban-Mli


¿Cómo un ecuatoriano se dedica a la gastronomía española y no a la ecuatoriana?

Muy sencillo, yo no sé cocinar la comida ecuatoriana, yo puedo cocinar cualquier tipo de comida española, lo que me pidas, aprendí con un gallego a hacer la comida española. 

¿Es muy difícil entrar al mercado español?

No, simplemente hay que tener decisión, si te decides va a ser más fácil que entrar por obligación, yo entre porque me gustó.

¿Para ser parte del mundo de la restauración se formó profesionalmente, o simplemente lo hizo de forma empírica?

Nunca me formé, siempre aprendí mirando, nunca fui a un curso de cocina, trataba de mejorar lo que veía.

¿Es difícil emprender en España?

Sí, porque vienes a un país que es diferente, la cultura es diferente, pero debemos acoplarnos, mis clientes son españoles, y también ecuatorianos a pesar de que los aperitivos y la comida, es cien por cien española.

Marco Pillacela un ecuatoriano que se rinde ante las tapas españolas y decide ser su propio jefe. Fotografía: Salgado Alban-Mli


Marco Pillacela un ecuatoriano que se rinde ante las tapas españolas y decide ser su propio jefe. Fotografía: Salgado Alban-Mli


Marco Pillacela un ecuatoriano que se rinde ante las tapas españolas y decide ser su propio jefe. Fotografía: Salgado Alban-Mli


¿Cuál es la especial de la casa?

Trabajamos con el jamón de bellota, las carnes, las paellas, los huevos rotos, y los mariscos.

¿Usted cree que un empresario nace o se hace?

Un empresario, un jefe, nace, porque tiene que nacer con ese espíritu emprendedor. Yo he tenido encargados muy buenos, pero sólo han valido para desempeñar ese puesto, nada más, no valen para tomar decisiones, resolver problemas, yo he nacido para esto, Dios me ha dado este don. Si por alguna circunstancia me toca trabajar en la construcción, al siguiente día me despiden porque no sirvo para ese trabajo. A mí me gusta el trato con la gente. 

¿Con cuántos locales cuenta ahora mismo?

Tengo tres restaurantes, en la calle La Bolsa, nº 10, en la calle Mayor  nº 76, y en La plaza de la Remonta (distrito de Tetuán), cuento con encargados, también tengo la ayuda de mi esposa, yo administro, siempre estoy en los locales todos los días.

¿Cómo se siente al saber que está dando trabajo a tantas personas?

Me siento muy afortunado. Cuando pago las 29 nóminas me siento el hombre más feliz, son muchas familias que comen de mi empresa, por eso tenemos que cuidar a nuestra clientela, todos somos conscientes de ello.

Marco Pillacela un ecuatoriano que se rinde ante las tapas españolas y decide ser su propio jefe. Fotografía: Salgado Alban-Mli


Marco Pillacela un ecuatoriano que se rinde ante las tapas españolas y decide ser su propio jefe. Fotografía: Salgado Alban-Mli


Marco Pillacela un ecuatoriano que se rinde ante las tapas españolas y decide ser su propio jefe. Fotografía: Salgado Alban-Mli


¿Usted cree que ha merecido la pena el sacrificio para poder llegar hasta donde está?

Lo pase muy mal, los primeros meses lloré mucho, era desesperante, me encerraba en el local, al ver que toda la comida que se preparaba se tenía que tirar, no me arrepiento haber llorado, hoy en día, tengo mi empresa bien cubierta, mis trabajadores todos cobran y eso me hace plenamente feliz. 

Cuando decidió abrir su negocio ¿Pidió ayuda a algún organismo de la comunidad de Madrid, o lo hizo independientemente?

Lo único que pedí, fue el paro único. Me dieron el 60 por ciento de ese dinero, fue una ayuda para poder pagar todos los utensilios de la cocina, además recibí ayuda de mis familiares, mi hermana me ayudó mucho, me apoyaron con préstamos personales.

¿Qué consejo les daría a las personas que quieren emprender? 

Que emprendan, que se arriesguen, esto no es un hobby. Esto es un trabajo de sacrificios, no se tiene tiempo para nada, todo sacrificio vale la pena si lo sabes aprovechar.  

Marco Pillacela un ecuatoriano que se rinde ante las tapas españolas y decide ser su propio jefe. Fotografía: Salgado Alban-Mli


Marco Pillacela un ecuatoriano que se rinde ante las tapas españolas y decide ser su propio jefe.Fotografía: Salgado Alban-Mli


Marco Pillacela un ecuatoriano que se rinde ante las tapas españolas y decide ser su propio jefe. Fotografía: Salgado Alban-Mli


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