QUITO “LA CARITA DE DIOS”

Fotografías: Salgado Alban-Mli/Texto: Sandra Negron.


San Francisco de Quito, nombre colonial y señorial nos invita a conocer uno de los lugares más apasionantes de la mitad del Mundo. Más conocida por los lugareños como la carita de Dios, lugar de peregrinación para cientos de turistas que desean adentrarse a la línea equinoccial y vivir la sensación de estar de pie en dos hemisferios al mismo tiempo.

Es la capital del Ecuador y la segunda ciudad más grande y poblada del país sudamericano, su altitud promedio alcanza los 2.800 metros sobre el nivel del mar.

El 06 de diciembre celebran su fundación española, donde confluyen mestizos, blancos, afro-ecuatorianos , indígenas, montubios conformando así una riqueza etnográfica, sin dejar de mencionar la cultura árabe y china muy arraigadas en la zona.

Muchos apuntan a que su fecha de fundación es incierta, sin embargo los rasgos más antiguos sitúan al Inca Huayna Cápac como el convertidor de la ciudad más importante del Tahuantinsuyo, y durante largos trayectos vivió entre esta y Tomebamba y se toma como referencia la conquista española de la ciudad el 06 de diciembre de 1534, como el nacimiento. Pero si seguimos recabando datos refleja que el aporte de las tropas gran-colombinas, se pudo liberar esta ciudad e independizar las provincias pertenecientes a la Real Audiencia de Quito, creando la República de Ecuador el 13 de mayo de 1830, quedando establecido Quito, como la capital justo después de separarse de la Gran Colombia.

Esta urbe es la primera ciudad declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco, junto con Cracovia en Polonia el 18 de septiembre de 1978. Quito hereda uno de los centros históricos más grandes, menos alterado y mejor preservado de América. prueba de ello en el 2008 fue también nombrada sede de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), convirtiéndose en el sitio neurálgico de reuniones oficiales de los estados del sur. 

Quito mezcla de estilos Coloniales y Contemporáneo, se encierra en un círculo de volcanes como el Guagua Pichincha, Antisana, Cotopaxi y el Cayambe, identificativo por sus laderas y valles desprende una belleza natural incalculable, tanto que se le considera el “Relicario del Arte de América”, figurando en el New York Times, entre las 53 ciudades que los norteamericanos podrían visitar.

El Turismo.

Tiene varias opciones de hecho la “Loma del Panecillo”, inaugurado el 28 de marzo de 1976. 

El teleférico, el nos traslada a la Cruz Loma a 4.200 metros sobre el nivel del mar, donde su acogedor ecosistema de páramo andino, nos hará vivir experiencia únicas. 

El monumento de la línea ecuatorial, conocida como la ciudad de la mitad del mundo.

El Zoológico de Quito / Guayllabamba/ , que alberga: pumas, monos, venados, cóndores, caimanes entre otros.

Cuenta con una gran muestra de museos, de hecho más de 30, son propios del empoderamiento de la cultura serrana de la capital. 

Centro Histórico de Quito.

Quito, empieza su historia, su arte, su cultura, en pleno casco histórico de ciudad, el mismo que está considerado como uno de los grandes conjuntos históricos de América Latina. Y al anochecer podemos envolvernos en ese aire colonial, en un coche tirado por caballos, en la plaza de la independencia o plaza Grande donde se encuentra el Palacio de Carondelet, sede de la presidencia de Ecuador.

La Basílica del Voto Nacional. 

Esta obra es neogótica, es muy representativa del continente Americano, y más grande en tierras del mundo. Con ella se pretendía rememorar la consagración del Estado ecuatoriano al Sagrado Corazón de Jesús, tiene 115 metros de altura, lo que la convierte en la edificación más alta de Quito, bendecida por el Papa Juan Pablo II, su estilo se confunde entre la Basílica de San Patricio en Nueva York, y la catedral de Notre Dame de París.

La Catedral Metropolitana.

Ubicada en pleno centro de la ciudad, símbolo de gran carga espiritual para los lugareños, se inicio su construcción en 1562 y culminó en 1806, por obra del Presidente de la Audiencia El Barón Héctor de Carondelet. Esta catedral fue el escenario de una gran tragedia como fue el envenenamiento del Obispo de Quito José Ignacio Checa Barba, quien en la misa de Viernes Santo de 1877 fue envenenado con estricnina, colocado cuidadosamente en su vino de consagración. Lugar de descanso eterno del Mariscal Antonio José de Sucre y de otras dignidades del país.

La Iglesia de la Compañía. 

Esta iglesia demoró 160 años en ser edificada, fue hecha por indígenas que plasmaron su estilo barroco en uno de los ejemplos más completos de arte. Esta se cerró, a causa de la expulsión de los jesuitas del Ecuador y se volvió abrir por el fraile chileno Camilo Henríquez, quien luego formó parte de las luchas independentistas. 

La Iglesia de San Francisco. 

Es bella en forma y figura arquitectónica dentro de las ciudades de América Latina, esta obra estuvo a cargo del franciscano flamenco Jodoco Rique, y su estructura nos muestra un aire mudéjar, manierista y barroco. Esta Iglesia destaca por una de las leyendas más extendidas por la geografía del país. “La leyenda del indio Cantuña”.

La Iglesia de Santo Domingo.

De estilo renacentista italiano fue construida por Bernardo de Legarda, su cúpula invita a dar un paseo por pasajes bíblicos y muestra escenas de arcángeles. 

El Cerro del Panecillo.

Es una elevación natural de 3000 metros sobre el nivel del mar, en plena ciudad se convierte en un atractivo natural y resalta la escultura gigante de aluminio de la Virgen de Quito, creada por el español Agustín de la Herrán, quien basó su obra en Legarda, consta de más de siete mil piezas diferentes convirtiéndose en la mayor representación de aluminio en el mundo. 

Otro de sus atractivos son los pulmones verdes de la ciudad.

El parque de la Carolina, este es visitado por más de 50.000 personas, solo los fines de semana, en el descubrimos mini mundos como; el parque náutico, el jardín botánico, museo ecuatoriano de ciencias naturales, el parque interactivo de dinosaurios mecánicos, museo de ciencia e inventos, un vivarium, establo y una área de ciclovía.

Así como el parque Guangüiltagua, el Parque Bicentenario, Parque El Ejido, Parque de Alameda, en este último podemos encontrar fotógrafos retratando con reliquias de cámaras.  El parque de Itchimbía también destaca por su palacio de cristal, construido de hierro y cristal, el diseño original pertenece al ingeniero francés Gustave Eiffel, el mismo que diseñó la Torre Eiffel de París. Y uno de las más llamativos es el parque la Circasiana y su puerta “La despedida de los centauros” ya que el Fondo de Salvamento convirtió en un parque fantástico de unicornios. 

Clima. 

La capital de los ecuatorianos, goza de una variedad climática única, pueden aflorar el clima caliente, el clima tropical y por las noches debido a la cadena montañosa de los Andes, puede llegar a temperatura muy frías. De hecho hay sobretodo antiguamente había algo muy característico en los armarios de las casas quiteñas, y eran los sombreros que se convirtió en una pieza fundamental de la vestimenta.

Gastronomía. 

El hornado de cerdo, acompañado de tortilla de papa y una buena salsa de ají frío. 

Las humitas, los pasteles de maíz, el locro, la quinua, los mellocos, son típicos de esta región de la serranía ecuatoriana. 

La papa, es un gran exponente de sus platos, sin dejar de lado los dulces como los buñuelos, los pristiños, los higos en almíbar y los helados de paila (hecho con jugo de fruta, se bate a mano con cuchara de palo en una paila de bronce que descansa sobre hielo; tras mucho batir  se convierte en helado) son insignias de la ciudad.




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