VÍCTIMA DEL RACISMO

Una ecuatoriana fue víctima de un ataque racista, cuando se disponía a sacar la  basura al contenedor, a solo diez pasos de su domicilio, fue bruscamente amedrentada y ultrajada por un sujeto desconocido de nacionalidad española, quien no contento con el maltrato verbal, maltrató también físicamente a esta vulnerable mujer.

Jenny Marcia Franco víctima, de un ataque racista

La mirada perdida al recordar todo lo malo que vivió aquella noche, hace incluso que las lagrimas calen su rostro, es latente que el daño está hecho y vive en una agonía constante, cuando sus pies tropiezan con la calle su mirada se desvía hacia todos los extremos y barre con sus pupilas hasta el más mínimo detalle, la alerta es máxima, su día a día se ha convertido en una persecución hacia sí misma, donde nunca descuida su espalda.

Todos los cambios son obligados para este inmigrante, que incluso ha tenido que deshacerse de su larga melena para cambiar su imagen y evitar ser reconocida por el agresor ,una denuncia que la hace con miedo, tanto que oculta su rostro y no lo hace por cobardía, sino por  el horror que ha impregnado el acusado en su piel.

Jenny Marcia Franco Figueroa, es oriunda de Mocache, Provincia de Los Ríos en Ecuador emigra a España con la ayuda de su hermana Maura Franco en el 2001, como todo inmigrante traía una lista de objetivos y unos sueños por cumplir, entre ellos mejorar la situación económica de los suyos, lo que la hizo explorar nuevos horizontes.

Tanto que llego a vivir momentos muy complicados, cuando recién llego a Madrid, en su primer empleo su jefa le trataba mal, pero más pudieron sus metas y sus ansias por saldar la deuda contraída para el viaje al continente europeo  que cualquier tipo de ofensa, otro de los motivos para aguantar tanta humillación fue la falta de documentación. 

Sin embargo actualmente lleva 8 años en el mismo trabajo y se siente satisfecha con su situación laboral, los mismos que le ayudaron a regular su situación en España, siempre ha vivido en la capital  pero entre sus planes no estaba residir tanto tiempo en este país, su sueño era trabajar dos años y volver con los sueños cumplidos.

“Hacer una casa, tener un negocio, esos son los sueños de mayoría de los inmigrantes, siempre se piensa en retornar, pero el tiempo y las circunstancias va cambiando las cosas” comenta la víctima. 

A día de hoy, su familia ha sido  su mejor apoyo para afrontar esta etapa de su vida, tanto su pareja, su hermana, como los dos hijos que residen en España, y los otros cuatros que viven en Ecuador, todos están pendientes de ella, agradece a las amistades quienes se han volcado en ayudarla. 

Jenny nos relata cómo sucedieron los hechos del primero de mayo del 2013, lo que iba ser para esta inmigrante una reunión tranquila de amigas,  se convirtió en un caótico día, cuando una de sus amigas se disponía a marcharse alrededor de las veinte horas la agredida encontró la ocasión perfecta para acompañarla hasta la salida y así aprovechar a sacar la basura de su hogar y comprar una cajetilla de tabacos. El presunto maltratador, salió de un bar aledaño a la vivienda de la víctima, donde sin mediar palabra o mirada alguna comenzó a insultarla, con las frases como; “Circule señora, que es una cotilla, ¿Qué me miras?, que yo soy español, sudaca de …”.  Para posteriormente escupirle en la cara, no contento con ello la agarro por los hombros y la tiró al suelo propinándole varias patadas y golpes, su amiga María José Olea, se percato de lo ocurrido y acudió en su defensa abalanzándose sobre el agresor, provocando la huida del mismo.

Ni siquiera los vecinos del bar salieron a defenderla, nadie la socorrió sin embargo la dueña del bar de nacionalidad ecuatoriana, minutos antes también había sido  agredida por aquel hombre, pero aún así se quedaron impávidos y no hicieron nada.

“Me acababa de mudar hacia un par de meses a este barrio, cuando me sucedió solo hacia un mes de esto, y ahora estoy planteándome la posibilidad de irme de la zona, lo justifico si hubiese sido por robo pero que te agredan sin motivo, tengo miedo en el cuerpo estoy en casa con la persiana bajada y apenas abierta la ventana, pienso incluso en que puede ponerme algo en mi casa.” 

“La policía nacional española, me trato muy bien y siempre desde ese día se han preocupado por  mí y mi estado, ellos mismos se encargaron de llamar a la ambulancia que me traslado al hospital, esa noche”.

 “Los tramites siguen su curso, la ultima citación la tuve el 22 de mayo para ver si quería retirar la denuncia, los argumentos que el agresor ha dado a la policía los desconozco pero voy a seguir con los tramites, porque yo fui ese día, la próxima víctima puede ser un niño u otra mujer y  hay que pararlo”. 

Actualmente se encuentra en tratamiento psicológico, y esto ha empeorado el procedimiento de recuperación, ya estaba superando los baches que la vida le tenía preparado, pero esto acrecentado su ansiedad, cuando se acuesta su cabeza da vueltas y tiene que medicarme para poder dormir.

 La agredida termina su testimonio, con una clara visión; “Quiero pensar que me toco a mí, pero que el gobierno y nuestras autoridades, tomen en cuenta las cosas que nos suceden aquí, que se preocupen por los inmigrantes que hemos venido a luchar para sacar al país y a nuestras familias adelante. Y todo mi apoyo para las personas que les haya pasado algo similar, que sigan luchando”. 

texto:Sandra Negron / fotos: Mauricio Vinueza

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