Mayo en Madrid es sinónimo de HISTORIA: Los Mayos de Lavapíes

LOS MAYOS DE LAVAPIÉS Texto: Leyre Collazo Palomo-Fotografías: Fernanda Lago-Mli.


Resultado de imagen de circulo azul  Podemos viajar desde la conmemoración del levantamiento del día dos, aquel en el que los madrileños se revelaban contra la ocupación francesa, hasta el quince y sus fiestas patronales de la Comunidad en honor al patrón, San Isidro Labrador. 
A caballo, entre unas y otras, la presente, que tiene por objetivo dar la bienvenida a la primavera, al renacimiento de la Naturaleza.

LOS MAYOS DE LAVAPIÉS


LOS MAYOS DE LAVAPIÉS


LOS MAYOS DE LAVAPIÉS


LOS MAYOS DE LAVAPIÉS


LOS MAYOS DE LAVAPIÉS


LOS MAYOS DE LAVAPIÉS


Esta costumbre está datada desde la época de la civilización romana y ha conseguido mantenerse viva en muchas zonas de España con mucho mimo y tesón. 
Los festejos que se organizan llenan de color y música las inmediaciones de la Iglesia de San Lorenzo. 

Serán varios los principales responsables de tal espectáculo; entre ellos, los majestuosos altares llenos de flores, ornamentados al detalle con flamantes tapices, cestos de mimbre y jarrones para acoger cómo se debe a una de las protagonistas del evento, Las Mayas(las niñas). 

Otros serán los buenos mozos, Los Mayos, que cortejarán con su típicos cantos (Rondón) a las bellas muchachas. 

Y cómo no resaltar, las diferentes agrupaciones que cantan y bailan las piezas más populares (jotas y seguidillas) siempre en la compañía de vihuelas y laudes, sin olvidar tampoco a los grupos de Dulzainas. 
Los vecinos y visitantes del barrio disfrutan joviales con las viandas ofrecidas, dulces de la tierra, buen vino y castizos claveles. 

En muchas ocasiones, ellos mismos, entran en total armonía luciendo vestimentas a la antigua usanza castellana y goyesca. Las protagonistas de esta antigua tradición son el mejor ejemplo de tales caracterizaciones. 
Enaguas, camisa blanca y un deslumbrante mantón de Manila atado a su espalda.LOS MAYOS DE LAVAPIÉS


LOS MAYOS DE LAVAPIÉS


Según la zona del mapa en la que nos fijemos esto puede cambiar y, aquí en la Villa de Madrid, se palpa el ejemplo; relucen decíamos las sayas de brocados de oro y plata. 

El carácter de la Maya también será una muestra de identidad y, mientras que en el cercano municipio de Colmenar Viejo se esfuerzan por conservar la seriedad y la rigidez del rostro, en el barrio de Lavapiés se pierde dicho encorsetamiento a cambio de risas y bailes propios de esta ofrenda pagana. 
Las bulliciosas acompañantes que forman el séquito, piden salerosas con cepillos en mano, ofrendas para la Maya al rezo de la típica frase:” Den para la Maya, que es bonita y galana”
Por último, se acude a la ofrenda floral, última parada a una soleada mañana de domingo en este castizo barrio de Lavapiés. 

Madrid una vez más nos embruja con la cultura que rezuma en cada uno de sus rincones, nos embriaga con su aroma mágico, nos envuelve con su bullicio, nos atrapa con su vida. 

De Madrid al cielo.

Deja un comentario